domingo, 13 de junio de 2010

TRIMESTRE

Cuántos kilómetros de compañía… Las horas de sueño a tu lado… Los recorridos inolvidables sobre tu piel… Tu sonrisa que siempre necesito… Arena de playa que caminamos de la mano… Canciones que a fuerza de refrendarlas las sabemos nuestras… El desvelo que incansable me lleva siempre a mis mejores momentos a tu lado… La necesidad de mirarte… Esta forma de extrañarte…


Noventa días que llegaste a mi vida. Un libro prometido, un sueño adquirido, estas ansias de abrazarte y oler tu piel, sentir el roce de tus dedos en mis manos, mirar el tono claro de tus labios, la perfecta silueta que queda en mi cama después de tu presencia, el deseo de despertar los días de mi vida contigo.

En este momento y todos, existes. Y no digo “existes” sólo por utilizar esa palabra, lo sé cierto porque has dejado tanto de ti en mi entorno cotidiano que han bastado 90 días para tener la certeza de pretender una vida a tu lado…