jueves, 15 de abril de 2010

ACCIDENTES AÉREOS

Desde diciembre de 1903 cuando los hermanos Wright realizaron el primer vuelo aéreo que sólo duró doce segundos y como cuarenta metros de longitud, el mundo se maravilló y a partir de ese momento nunca dejó de soñar con conquistar los cielos. No pasaron más de cinco años cuando ese sueño –como los de todos los de los seres humanos- cobró saldo negativo, Tomás Selfridge compañero de vuelo de Orville Wright falleció en un accidente a causa de una falla mecánica en un avión que piloteaban ambos. No se tiene cifra alguna del total de accidentes aéreos ocurridos en la historia de la humanidad. Ahora pienso en los últimos momentos de pánico, en el último pensamiento que cruzó la mente de cada uno de los 97 pasajeros que perecieron en un reciente accidente aéreo que conmocionó Polonia al grado de dejar dicha nación al borde de una crisis política, sin gobierno que guiara los destinos de la población. También han existido accidentes aéreos que han causado por sobre todo el dolor, una sospecha colectiva nacional de atentados contra personajes políticos o también otros utilizados como cortinas de humo distractoras y con medios alternos, causar daños irreversibles a una sociedad siendo el miedo, medio de control y sometimiento. América no es la excepción. Pienso en los sueños perdidos de familias, en los abrazos que el cielo roba a las personas que malogran su existencia por el sueño de conquistarlo.

Accidentes aéreos. Todos causan un daño colectivo irreparable. Los sueños del hombre me parecen idénticos, traen consigo los extremos, nunca quedamos en el medio, ilesos. Después de reflexionarlo, hoy como nunca pienso en no volver a mis levitaciones, es tanto el riesgo de enamorarse. La tierra es mejor que cualquiera de mis tentaciones, inclusive más que soñar con alguien conquistar los cielos como alguna vez los Wright siquiera lo imaginaron…

domingo, 4 de abril de 2010

MAR...


Lo de antes era un río. Esto es el mar...
David Summers

Agacho la mirada y miro al suelo para asegurarme que no levito. Observo constantemente el reloj durante el día para tener la certeza de pertenecer a este universo que mal que bien rueda. Cierro los ojos y como disparo de revólver aparece tu sonrisa, el alba de tu piel. Salgo a la calle buscando pedazos de tu andar, un trozo de tu voz escondido en los árboles testigos de nuestro amor. No dejo un sólo momento de imaginarte, de sostener la sonrisa en mi rostro. Espero paciente el transcurrir de los minutos hasta volver a tus brazos mientras miro el olejae del mar, quiero decirte con susurros al oído que te amo con todo mi corazón...  


jueves, 1 de abril de 2010

CAMBIO DE HORARIO


Está muy cerca el 4 de abril del 2010, fecha en que tendremos que cambiar horario nuevamente, adelantar una hora más y así realizar colectivamente un ahorro en el consumo de energía. Nunca he sido enemigo a esta medida que  hace 14 años se practica en México. A partir de las 2:00 horas del próximo domingo ajustar las manecillas, displays de los relojes en nuestros domicilios, muñecas, autos y así mismo el biológico para no llegar tarde a nuestras citas o por lo menos, no llegar somnolientos a nuestros empleos. He escuchado de historias en las que el "cambio de horario" ha sido responsable de vuelos aéreos perdidos, de despidos laborales e infinidad de noticias negativas relacionadas con dicha práctica sin embargo, creo que también debe existir el extremo, el surgimiento de nuevos amores en las salas de espera de los aeropuertos aguardando el vuelo posterior al perdido, la obtención de un empleo mejor remunerado a consecuencia de haber sido despedido por esta pequeña y en ocasiones no muy entendible practica de variar nuestra vida cotidiana una hora.
Cambios.... Ojalá todos fueran tan sencillos como el de horario. Ojalá no costaran tanto. Ojalá por lo menos tuviéramos siempre la posibilidad de llevarnos el reloj que cuelga en una de esas paredes que se abandonan cuando un "adiós" motiva el "cambio", para no extrañarlo este 4 de abril del 2010 al momento de variar una hora nuestra vida cotidiana...